viernes, 7 de julio de 2017
PUÑO PUÑETE
Varios niños cierran la mano en forma de puño y se va poniendo un puño encima del otro. El último en poner el suyo, es el que dice la retahila y, mientras la dice, da golpecitos suaves con su puño sobre los de los demás, y al decir la última línea da con fuerza, por lo que todos intentan quitar su puño para evitar ser golpeados.
Puño, puñete,
cascabelete,
quien no quite la mano
le doy un puñete.
viernes, 5 de mayo de 2017
YO SOY LA VIUDITA DEL CONDE LAUREL
Normalmente eran niñas las que jugaban, pero también podía haber niños. Se hace un corro y uno de ellos se coloca en el centro.El corro empieza a girar, mientras que el del centro canta la primera estrofa, la segunda la canta el corro, la tercera es un voluntario el que sale y poniéndose de rodillas delante del que está en el centro y cogiéndole la mano, la canta, y la pareja permanece en el centro cogida del brazo, mientras que la cuarta y última estrofa la canta el corro.Después la pareja vuelve al corro y sale otro niño al centro.
Hermosa doncella
que al prado venís,
a coger las flores
de mayo y abril.
Yo soy la viudita
del conde Laurel,
que quiere casarse
y no encuentra con quién.
Si quieres casarte
y no encuentras con quién,
escoge a tu gusto
que aquí tiene usted.
Escojo a esta rosa
con mucho cuidado,
que tiene pinchitos
y me pincha las manos.
Buen gusto has tenido
escogiendo a la rosa,
reina entre las flores
de mayo y abril.
Normalmente eran niñas las que jugaban, pero también podía haber niños. Se hace un corro y uno de ellos se coloca en el centro.El corro empieza a girar, mientras que el del centro canta la primera estrofa, la segunda la canta el corro, la tercera es un voluntario el que sale y poniéndose de rodillas delante del que está en el centro y cogiéndole la mano, la canta, y la pareja permanece en el centro cogida del brazo, mientras que la cuarta y última estrofa la canta el corro.Después la pareja vuelve al corro y sale otro niño al centro.
Hermosa doncella
que al prado venís,
a coger las flores
de mayo y abril.
Yo soy la viudita
del conde Laurel,
que quiere casarse
y no encuentra con quién.
Si quieres casarte
y no encuentras con quién,
escoge a tu gusto
que aquí tiene usted.
Escojo a esta rosa
con mucho cuidado,
que tiene pinchitos
y me pincha las manos.
Buen gusto has tenido
escogiendo a la rosa,
reina entre las flores
de mayo y abril.
sábado, 22 de abril de 2017
MÁS TRABALENGUAS
El cielo está enladrillado,
quién lo desenladrillará,
el buen desenladrillador que lo desenladrille,
buen desenladrillador será.
El perro de San Roque
no tiene rabo,
porque Ramón Ramírez
se lo ha cortado.
Querido Diego,
donde digo Digo,
no digo Digo
que digo Diego,
donde digo Diego,
no digo Diego,
digo digo.
Si tu gusto gustara del gusto
que gusta mi gusto,
mi gusto gustaría
del gusto que gusta tu gusto.
Pero como tu gusto
no gusta del gusto
que gusta mi gusto,
mi gusto no gusta del gusto
que gusta tu gusto.
Yo compré pocas copas,
pocas copas yo compré.
Como yo compré pocas copas,
pocas copas yo pagué.
Me han dicho que tú has dicho
un dicho que yo he dicho,
ese dicho está mal dicho,
pues si yo lo hubiera dicho,
estaría mejor dicho
que el dicho que a mi me han dicho
que tú has dicho que yo he dicho.
El cielo está enladrillado,
quién lo desenladrillará,
el buen desenladrillador que lo desenladrille,
buen desenladrillador será.
El perro de San Roque
no tiene rabo,
porque Ramón Ramírez
se lo ha cortado.
Querido Diego,
donde digo Digo,
no digo Digo
que digo Diego,
donde digo Diego,
no digo Diego,
digo digo.
Si tu gusto gustara del gusto
que gusta mi gusto,
mi gusto gustaría
del gusto que gusta tu gusto.
Pero como tu gusto
no gusta del gusto
que gusta mi gusto,
mi gusto no gusta del gusto
que gusta tu gusto.
Yo compré pocas copas,
pocas copas yo compré.
Como yo compré pocas copas,
pocas copas yo pagué.
Me han dicho que tú has dicho
un dicho que yo he dicho,
ese dicho está mal dicho,
pues si yo lo hubiera dicho,
estaría mejor dicho
que el dicho que a mi me han dicho
que tú has dicho que yo he dicho.
viernes, 17 de febrero de 2017
PARA JUGAR ENTRE DOS FILAS
Se hace un pasillo entre dos filas de niños. El que está en medio, se pasea entre las dos filas con las manos en la cintura mientras salta al pie cojito alternando el pie, a la vez que los demás cantan.Al terminar la canción, y por turno, previamente asignado, sale el siguiente:
La tonta Berenguela
güï, güí, güí,
como es tan fina
trico, trico, tri,
como es tan fina,
se pinta los colores
güí, güí, güí
con gasolina
trico, trico, tri
con gasolina.
Y su madre le dice,
güí, güí, güí
no hagas eso
trico, trico, tri,
no hagas eso,
que va a venir tu novio
güí, güí, güí
a darte un beso
trico, trico, tri
a darte un beso.
Mi novio ya ha venido
güí, güí, güí
y me lo ha dado
trico, trico, tri,
y me lo ha dado,
y me ha puesto el carrillo
güí, güí, güí
muy colorado
trico, trico, tri
muy colorado.
Se hace un pasillo entre dos filas de niños. El que está en medio, se pasea entre las dos filas con las manos en la cintura mientras salta al pie cojito alternando el pie, a la vez que los demás cantan.Al terminar la canción, y por turno, previamente asignado, sale el siguiente:
La tonta Berenguela
güï, güí, güí,
como es tan fina
trico, trico, tri,
como es tan fina,
se pinta los colores
güí, güí, güí
con gasolina
trico, trico, tri
con gasolina.
Y su madre le dice,
güí, güí, güí
no hagas eso
trico, trico, tri,
no hagas eso,
que va a venir tu novio
güí, güí, güí
a darte un beso
trico, trico, tri
a darte un beso.
Mi novio ya ha venido
güí, güí, güí
y me lo ha dado
trico, trico, tri,
y me lo ha dado,
y me ha puesto el carrillo
güí, güí, güí
muy colorado
trico, trico, tri
muy colorado.
sábado, 22 de octubre de 2016
viernes, 9 de septiembre de 2016
BOTAR LA PELOTA SOBRE LA PARED
1) Cada vez que se dice una línea, se tira la pelota contra la pared y se da una palmada delante:
Al topotó,
sentadito al sol,
con unas tijeritas
pelando a mi ratita.
2)En este caso,cada vez que la pelota es lanzada contra la pared, hay que dar una palmada delante y otra atrás:
Atrás y "alante",
me voy a comprar
unos guantes de cabritilla
para ir a Sevilla.
1) Cada vez que se dice una línea, se tira la pelota contra la pared y se da una palmada delante:
Al topotó,
sentadito al sol,
con unas tijeritas
pelando a mi ratita.
2)En este caso,cada vez que la pelota es lanzada contra la pared, hay que dar una palmada delante y otra atrás:
Atrás y "alante",
me voy a comprar
unos guantes de cabritilla
para ir a Sevilla.
domingo, 20 de marzo de 2016
CHISTE-CUENTO
Cuando estaba en la escuela, nuestra maestra Doña Carmen, nos lo contó con su voz agradable, pausada y potente y lo he titulado así, porque siempre me pareció que tenía algo de chiste y de cuento:
Érase una vez un matrimonio.Él era muy comilón, aparte de muy cabezón, y una noche , el marido le pidió a la mujer que le hiciera dos huevos fritos.La mujer le dijo que ya había comido mucho ese día y que solo le freiría uno.Él dijo que quería dos, la mujer que uno, y así, discutiendo que si dos, que si uno, se pasaron un buen rato, hasta que el marido sentenció:
-Como no me hagas dos huevos fritos, me muero.
-Pues muérete,pero yo no te frío dos, porque hoy has comido bastante, dijo la mujer.
Entonces, el marido se hizo el muerto y se lo hizo tan bien que hasta el médico lo atestiguó.
Llegó la hora del entierro y antes de salir de la casa, la mujer, dijo llorando:
-¡Ay, dejádmelo ver por última vez!
Se acercó al marido y, al oído, le dijo:
-Mira que te llevan, ¿cuántos te vas a comer?
-Dos, contestó el marido.
Camino del cementerio, la mujer pidió varias veces que le volvieran a permitir verlo por última vez.
Y siempre la misma pregunta y la misma respuesta.La mujer cada vez más angustiada y el marido, cada vez más enérgico:
-¿Cuántos te vas a comer?
-DOOOOS!
Al ver la mujer que su marido era capaz de llegar hasta el final, volvió a pedir llorando y gritando:
-¡Ay, dejádmelo ver por última vez!
Y, allí, al pie justo de la sepultura, la mujer, se arrodilló y desesperada, volvió a preguntar:
-¿Cuántos te comes?
-¡He dicho que DOS!, contestó el marido.
Entonces, ella le dijo:
-De acuerdo, te comerás dos.
(En aquellos tiempos, el cura y el sacristán acompañaban al difunto al cementerio, para darle el último responso allí.)
El marido, al escuchar que su mujer le freiría los dos huevos, se levantó y empezó a correr de un lado a otro, gritando:
-Dos me como, dos me como...
Y el sacristán que era cojo, decía:
-A mí no, a mí no...
Cuando estaba en la escuela, nuestra maestra Doña Carmen, nos lo contó con su voz agradable, pausada y potente y lo he titulado así, porque siempre me pareció que tenía algo de chiste y de cuento:
Érase una vez un matrimonio.Él era muy comilón, aparte de muy cabezón, y una noche , el marido le pidió a la mujer que le hiciera dos huevos fritos.La mujer le dijo que ya había comido mucho ese día y que solo le freiría uno.Él dijo que quería dos, la mujer que uno, y así, discutiendo que si dos, que si uno, se pasaron un buen rato, hasta que el marido sentenció:
-Como no me hagas dos huevos fritos, me muero.
-Pues muérete,pero yo no te frío dos, porque hoy has comido bastante, dijo la mujer.
Entonces, el marido se hizo el muerto y se lo hizo tan bien que hasta el médico lo atestiguó.
Llegó la hora del entierro y antes de salir de la casa, la mujer, dijo llorando:
-¡Ay, dejádmelo ver por última vez!
Se acercó al marido y, al oído, le dijo:
-Mira que te llevan, ¿cuántos te vas a comer?
-Dos, contestó el marido.
Camino del cementerio, la mujer pidió varias veces que le volvieran a permitir verlo por última vez.
Y siempre la misma pregunta y la misma respuesta.La mujer cada vez más angustiada y el marido, cada vez más enérgico:
-¿Cuántos te vas a comer?
-DOOOOS!
Al ver la mujer que su marido era capaz de llegar hasta el final, volvió a pedir llorando y gritando:
-¡Ay, dejádmelo ver por última vez!
Y, allí, al pie justo de la sepultura, la mujer, se arrodilló y desesperada, volvió a preguntar:
-¿Cuántos te comes?
-¡He dicho que DOS!, contestó el marido.
Entonces, ella le dijo:
-De acuerdo, te comerás dos.
(En aquellos tiempos, el cura y el sacristán acompañaban al difunto al cementerio, para darle el último responso allí.)
El marido, al escuchar que su mujer le freiría los dos huevos, se levantó y empezó a correr de un lado a otro, gritando:
-Dos me como, dos me como...
Y el sacristán que era cojo, decía:
-A mí no, a mí no...
viernes, 4 de marzo de 2016
Canción: LA TARARA
La cantábamos para jugar al corro o la rueda.
Dice mi Tarara
que no tiene novio,
debajo la cama
tiene un S.Antonio.
La Tarara, sí,
la Tarara, no,
la Tarara, niña
que la bailo yo.
Tiene mi Tarara
un vestido blanco,
que solo se pone
en el Jueves Santo.
La Tarara, sí,
la Tarara, no,
la Tarara, niña,
que la bailo yo.
Tiene la Tarara
un dedito malo,
que no se lo cura
ningún cirujano.
La Tarara. sí,
la Tarara, no,
la Tarara, niña,
que la bailo yo.
Tiene la Tarara
un cesto de flores,
que si se las pido
me da las mejores.
La Tarara, sí,
la Tarara, no,
la Tarara, niña,
que la bailo yo.
Tiene mi Tarara
unos pantalones,
que de arriba a abajo
todos son botones.
La Tarara, sí,
la Tarara, no,
la Tarara, niña,
que la bailo yo.
cccc
La cantábamos para jugar al corro o la rueda.
Dice mi Tarara
que no tiene novio,
debajo la cama
tiene un S.Antonio.
La Tarara, sí,
la Tarara, no,
la Tarara, niña
que la bailo yo.
Tiene mi Tarara
un vestido blanco,
que solo se pone
en el Jueves Santo.
La Tarara, sí,
la Tarara, no,
la Tarara, niña,
que la bailo yo.
Tiene la Tarara
un dedito malo,
que no se lo cura
ningún cirujano.
La Tarara. sí,
la Tarara, no,
la Tarara, niña,
que la bailo yo.
Tiene la Tarara
un cesto de flores,
que si se las pido
me da las mejores.
La Tarara, sí,
la Tarara, no,
la Tarara, niña,
que la bailo yo.
Tiene mi Tarara
unos pantalones,
que de arriba a abajo
todos son botones.
La Tarara, sí,
la Tarara, no,
la Tarara, niña,
que la bailo yo.
cccc
domingo, 31 de enero de 2016
CANCIONES
Aparte de los juegos, también las canciones tenían su espacio.Echábamos mano de ellas cuando estábamos cansados de jugar, no podíamos salir a la calle o, simplemente nos apetecía.Recuerdo estar sentados, en el suelo o en la mesa, formando un círculo o hilera y cantar, acompañándonos a veces de palmas.Ahí van dos de esas canciones:
1) ARROZ CON LECHE, LECHE "MIGÁ"
Arroz con leche, leche migá,
me quiero casar
con una señorita de este lugar.
Que sepa coser,
que sepa bordar,
que sepa la tabla
de multiplicar.
A la una yo nací,
a las dos me bauticé,
a las cuatro estaba de novia
y a las cinco me casé.
Arroz con leche, leche "migá",
me quiero casar
con una señorita de este lugar.
Que sepa coser,
que sepa bordar,
que sepa abrir la puerta
para ir a jugar.
Con esta sí,
con esta no,
con esta señorita
me caso yo.
2)TERESA, LA MARQUESA
Teresa, la marquesa,
tipití, tipitesa,
tenía una corona,
tipití, tipitona,
con cuatro monaguillos,
tipití, tipitillo,
y el cura sacristán,
tipití, tipitán.
Aparte de los juegos, también las canciones tenían su espacio.Echábamos mano de ellas cuando estábamos cansados de jugar, no podíamos salir a la calle o, simplemente nos apetecía.Recuerdo estar sentados, en el suelo o en la mesa, formando un círculo o hilera y cantar, acompañándonos a veces de palmas.Ahí van dos de esas canciones:
1) ARROZ CON LECHE, LECHE "MIGÁ"
Arroz con leche, leche migá,
me quiero casar
con una señorita de este lugar.
Que sepa coser,
que sepa bordar,
que sepa la tabla
de multiplicar.
A la una yo nací,
a las dos me bauticé,
a las cuatro estaba de novia
y a las cinco me casé.
Arroz con leche, leche "migá",
me quiero casar
con una señorita de este lugar.
Que sepa coser,
que sepa bordar,
que sepa abrir la puerta
para ir a jugar.
Con esta sí,
con esta no,
con esta señorita
me caso yo.
2)TERESA, LA MARQUESA
Teresa, la marquesa,
tipití, tipitesa,
tenía una corona,
tipití, tipitona,
con cuatro monaguillos,
tipití, tipitillo,
y el cura sacristán,
tipití, tipitán.
viernes, 15 de enero de 2016
PASAR EL RATO.
A veces, cuando llovía y no podíamos estar en la calle, había muchas formas de seguir jugando y estar con los amigos.He aquí dos de ellas:
1) Nos poníamos en corro y uno de nosotros empezaba diciéndole algo al oído al que tenía al lado,procurando que nadie más se enterara, y eso mismo se le pasaba al siguiente y así, hasta que se completaba el corro.La mayoría de las veces era divertido y sorprendente porque, lo que al final se decía, tenía que ver poco o nada con lo que había sido dicho al principio.
2)En corro también, uno de nosotros decía el comienzo de una historia inventada.Todos teníamos que aportar algo hasta que el último, tenía que encontrar un final.
A veces, cuando llovía y no podíamos estar en la calle, había muchas formas de seguir jugando y estar con los amigos.He aquí dos de ellas:
1) Nos poníamos en corro y uno de nosotros empezaba diciéndole algo al oído al que tenía al lado,procurando que nadie más se enterara, y eso mismo se le pasaba al siguiente y así, hasta que se completaba el corro.La mayoría de las veces era divertido y sorprendente porque, lo que al final se decía, tenía que ver poco o nada con lo que había sido dicho al principio.
2)En corro también, uno de nosotros decía el comienzo de una historia inventada.Todos teníamos que aportar algo hasta que el último, tenía que encontrar un final.
domingo, 22 de noviembre de 2015
EL ARO
Ya hace tiempo que no veo ninguno.Para jugar con él es cierto que el niño necesita espacio para hacerlo rodar y andar o correr detrás y actualmente no hay en las calles, ni siquiera en las de los pueblos, tanto espacio libre como antes.
Para jugar, se necesitan dos piezas separadas: el aro en sí y una varilla con el extremo curvo para enganchar el aro.Eran de hierro, pero también recuerdo ver a los niños usar las llantas de las bicicletas y empujarlas con un palo.
Este es de Blas Sierra.Yo creía que lo había hecho su padre, pero me dijo que se lo dio Fernando Benítez ya que Blas trabajó en su taller de hierro cuando jovencito.
Ya hace tiempo que no veo ninguno.Para jugar con él es cierto que el niño necesita espacio para hacerlo rodar y andar o correr detrás y actualmente no hay en las calles, ni siquiera en las de los pueblos, tanto espacio libre como antes.
Para jugar, se necesitan dos piezas separadas: el aro en sí y una varilla con el extremo curvo para enganchar el aro.Eran de hierro, pero también recuerdo ver a los niños usar las llantas de las bicicletas y empujarlas con un palo.
domingo, 25 de octubre de 2015
JUEGO ENTRE DOS FILAS
Nos poníamos dos filas de niños, dándonos las caras, y uno de nosotros iba y venía por el medio mientras cantábamos.En la segunda estrofa,elegía a uno de nosotros, le daba la mano y seguían por el medio hasta el verso: "y déjala sola, sola, sola" y el que había elegido volvía al grupo.Cuando terminaba la canción, se volvía a empezar con el había sido elegido y así una y otra vez.
Y estas son las jeringozas
que baile condosa
con su jeringuillo,
con lo bien que lo baila el capullo.
Dame una mano, no me la des,
que me gusta esta mujer.
Cantar y brincar
y andar por los aires
y déjala sola, sola, sola
que busque compaña,
que compaña busque.
martes, 20 de octubre de 2015
AL COCHECITO LERÉN
Ana Mª Martínez Jiménez, en un comentario, me ha recordado este juego de comba.Gracias Ana Mª. Así que ahí va:
Dos niños le dábamos a la cuerda y los demás, por orden, saltábamos.Cada vez que decíamos la palabra "lerén", el que estaba saltando tenía que agacharse y los que le daban a la cuerda tenían que subirla.En la última estrofa, al decir cada letra del nombre de MARÍA, hacíamos lo mismo:
Al cochecito, lerén,
me dijo anoche, lerén
que si quería, lerén
montar en coche, lerén.
Y yo le dije, lerén
con gran salero, lerén
no quiero coche, lerén
que me mareo, lerén.
El nombre de María
que cinco letras tiene:
la M, la A, la R, la I, la A,
MA- RÍ-A(aquí saltábamos tres veces, una por cada sílaba).
Ana Mª Martínez Jiménez, en un comentario, me ha recordado este juego de comba.Gracias Ana Mª. Así que ahí va:
Dos niños le dábamos a la cuerda y los demás, por orden, saltábamos.Cada vez que decíamos la palabra "lerén", el que estaba saltando tenía que agacharse y los que le daban a la cuerda tenían que subirla.En la última estrofa, al decir cada letra del nombre de MARÍA, hacíamos lo mismo:
Al cochecito, lerén,
me dijo anoche, lerén
que si quería, lerén
montar en coche, lerén.
Y yo le dije, lerén
con gran salero, lerén
no quiero coche, lerén
que me mareo, lerén.
El nombre de María
que cinco letras tiene:
la M, la A, la R, la I, la A,
MA- RÍ-A(aquí saltábamos tres veces, una por cada sílaba).
jueves, 8 de octubre de 2015
JUEGO CON EL "SACALASTÓ" O PERICO
A este hueso , llamado también taba, nosotros lo llamábamos "sacalastó" o perico.Le pedíamos al carnicero el trozo de pierna donde está y en casa se ponía a cocer para poner tierno lo que lo rodea y poderlo sacar.Los pequeños solían ser de cordero y los grandes de vaca.Los más comunes y manejables eran los de corderos, pero los de vacas, a mí personalmente, me encantaban y disfrutaba el doble cuando podía "tirar" con ellos.
Nos sentábamos en el suelo haciendo un corro o en la mesa camilla y por turno tirábamos hacia arriba el perico o "sacalastó"Se jugaba con monedas o con estampitas (cromos).También usábamos como cromos los sellitos que traen los ovillos de hilo.Para empezar el juego, cada jugador pone en el centro el número de estampitas o monedas acordado.Normalmente, teníamos una cajita para guardar los cromos y cogíamos unos pocos para cada mano.
El "sacalastó" tiene cuatro caras que se pueden ver en la foto.El grande tiene las dos posiciones en las que se perdía.Si tras tirar hacía arriba, caía la parte de arriba,tenías que poner todo lo que tuvieras y abandonabas el juego, a no ser que tuvieras más o te los prestaran.Si caía la parte lateral, había que poner una.El "sacalastó" pequeño presenta las dos partes en las que ganabas.Si caía la parte de arriba, te llevabas todo lo que hubiera en el montón y si caía la parte lateral y abultada, cogías uno del montón.Era un juego muy entretenido y nos lo pasábamos bien, aunque también podía haber algún enfado o llantina si se perdía demasiado o todo.
Había otra forma para jugar con los cromos o "estampitas", sin usar el "sacalastó"y era con la mano:
Poníamos los cromos bocabajo y con la mano abombada y hueca, dábamos un golpe encima.Ganábamos los que se dieran la vuelta.
A este hueso , llamado también taba, nosotros lo llamábamos "sacalastó" o perico.Le pedíamos al carnicero el trozo de pierna donde está y en casa se ponía a cocer para poner tierno lo que lo rodea y poderlo sacar.Los pequeños solían ser de cordero y los grandes de vaca.Los más comunes y manejables eran los de corderos, pero los de vacas, a mí personalmente, me encantaban y disfrutaba el doble cuando podía "tirar" con ellos.
Nos sentábamos en el suelo haciendo un corro o en la mesa camilla y por turno tirábamos hacia arriba el perico o "sacalastó"Se jugaba con monedas o con estampitas (cromos).También usábamos como cromos los sellitos que traen los ovillos de hilo.Para empezar el juego, cada jugador pone en el centro el número de estampitas o monedas acordado.Normalmente, teníamos una cajita para guardar los cromos y cogíamos unos pocos para cada mano.
El "sacalastó" tiene cuatro caras que se pueden ver en la foto.El grande tiene las dos posiciones en las que se perdía.Si tras tirar hacía arriba, caía la parte de arriba,tenías que poner todo lo que tuvieras y abandonabas el juego, a no ser que tuvieras más o te los prestaran.Si caía la parte lateral, había que poner una.El "sacalastó" pequeño presenta las dos partes en las que ganabas.Si caía la parte de arriba, te llevabas todo lo que hubiera en el montón y si caía la parte lateral y abultada, cogías uno del montón.Era un juego muy entretenido y nos lo pasábamos bien, aunque también podía haber algún enfado o llantina si se perdía demasiado o todo.
Había otra forma para jugar con los cromos o "estampitas", sin usar el "sacalastó"y era con la mano:
Poníamos los cromos bocabajo y con la mano abombada y hueca, dábamos un golpe encima.Ganábamos los que se dieran la vuelta.
miércoles, 2 de septiembre de 2015
CANCIÓN PARA BEBÉS
Me la ha mandado mi amiga Maribel.Aunque la sabía, la tenía totalmente olvidada.A la vez que se canta, se acompaña con gestos:
Pin Pon es un muñeco
más chico que un tapón, que un tapón,(Se hace el gesto de "chico", acercando los dos dedos índices)
se lava la carita con agua y con jabón.(Simulamos que nos lavamos la cara)
Se desenreda el pelo(Hacemos como que nos peinamos)
con peine de marfíl, de marfíl
y aunque se de tirones
no llora, ni hace así:(la persona que canta al bebé, cierra los puños de la mano y se los lleva a los ojos, haciendo el gesto de lloriqueo)
Y cuando las estrellas
empiezan a lucir, a lucir,
Pin Pon se va a la cama
y se echa a dormir.(Esta dos últimas frases, recuerdo que se entonaban más lentamente y la que canta, junta las palmas de las manos y colocadas en su mejilla, hace el gesto de dormir)
NOTA:Había otra versión que en la segunda línea, en vez de decir:"más chico que un tapón", se decía: "con cara de cartón, de cartón".
Me la ha mandado mi amiga Maribel.Aunque la sabía, la tenía totalmente olvidada.A la vez que se canta, se acompaña con gestos:
Pin Pon es un muñeco
más chico que un tapón, que un tapón,(Se hace el gesto de "chico", acercando los dos dedos índices)
se lava la carita con agua y con jabón.(Simulamos que nos lavamos la cara)
Se desenreda el pelo(Hacemos como que nos peinamos)
con peine de marfíl, de marfíl
y aunque se de tirones
no llora, ni hace así:(la persona que canta al bebé, cierra los puños de la mano y se los lleva a los ojos, haciendo el gesto de lloriqueo)
Y cuando las estrellas
empiezan a lucir, a lucir,
Pin Pon se va a la cama
y se echa a dormir.(Esta dos últimas frases, recuerdo que se entonaban más lentamente y la que canta, junta las palmas de las manos y colocadas en su mejilla, hace el gesto de dormir)
NOTA:Había otra versión que en la segunda línea, en vez de decir:"más chico que un tapón", se decía: "con cara de cartón, de cartón".
domingo, 16 de agosto de 2015
AL CORRO LA PATATA
Hacíamos un corro y cogidos de las manos dábamos vueltas, mientras cantábamos.En los dos últimos verso, elevábamos la voz y alargábamos el "quedé": quedééééé..., a la vez que nos sentábamos , de golpe, en el suelo:
Al corro la patata
comeremos ensaladas,
como comen los señores
naranjitas y limones.
Atupé, atupé,
sentadita me quedé.
Hacíamos un corro y cogidos de las manos dábamos vueltas, mientras cantábamos.En los dos últimos verso, elevábamos la voz y alargábamos el "quedé": quedééééé..., a la vez que nos sentábamos , de golpe, en el suelo:
Al corro la patata
comeremos ensaladas,
como comen los señores
naranjitas y limones.
Atupé, atupé,
sentadita me quedé.
sábado, 18 de julio de 2015
FINALES DE CUENTOS
Estas son retahílas que yo recuerdo y que decían los mayores cuando terminaban de contarnos un cuento:
1.-Colorín, colorado,
este cuento se ha acabado.
2.-Aquí se acaba el cuento
de pan y pimiento,
rabanillos asaos.
Quién no levante el culo
se le ha achicharrao,
y quien lo levantó
se le achicharró.
3.-Y fueron felices,
y comieron perdices,
y yo, como no estaba allí,
no las comí.
Estas son retahílas que yo recuerdo y que decían los mayores cuando terminaban de contarnos un cuento:
1.-Colorín, colorado,
este cuento se ha acabado.
2.-Aquí se acaba el cuento
de pan y pimiento,
rabanillos asaos.
Quién no levante el culo
se le ha achicharrao,
y quien lo levantó
se le achicharró.
3.-Y fueron felices,
y comieron perdices,
y yo, como no estaba allí,
no las comí.
miércoles, 17 de junio de 2015
CUENTO DE GARBANCITO
Sé que hay otras versiones, pero voy a contar aquí la que me contaban cuando chica:
Érase una vez un niño muy pequeño, muy pequeño, tanto que la gente podía pisarlo porque apenas se veía. Para evitarlo su mamá le dijo que mientras caminara por la calle y, para evitar que lo pisaran, cantara una y otra vez lo siguiente:
Tachín, tachín, tachán
a Garbancito no lo piséis.
Tachín, tachín, tachán
mucho cuidado con lo que hacéis.
El niño así lo hacía y la gente, al oírlo cantar, decía:
-¡Cuidado, cuidado, no vayamos a pisar a Garbancito!.
Su padre trabajaba en el campo y un día tuvo que llevarle la comida.Su madre, le recordó que no se olvidara de cantar, siempre que hubiera gente alrededor.
El niño, cogió la comida y fue en busca de su padre, mientras cantaba una y otra vez:
Tachín, tachín, tachán
a Garbancito no lo piséis.
Tachín, tachín, tachán
mucho cuidado con lo que hacéis.
A la mitad del camino, se puso a llover mucho y,como no había donde guarecerse, miró a su alrededor y vio que había coles sembradas y se metió debajo de una de ellas a esperar que escampara.
De pronto, apareció un buey con hambre y, al ver las coles tan apetitosas, se puso a comer y se tragó de un bocado la col donde estaba Garbancito.Al principio, el niño no sabía qué pasaba, porque estaba todo tan oscuro que pensó que, de pronto, se había hecho de noche, pero poco a poco se fue dando cuenta de que estaba camino de la barriga del buey.
Como no llegaba con la comida, su padre empezó a preocuparse y su madre, al ver que no volvía también.Así que fue al campo a buscarlo.Cuando llegó donde estaba el padre, se dieron cuenta de que algo había pasado y, ellos y todos los trabajadores del campo, se pusieron a buscarlo.
-¡Garbancito, dónde estás!, gritaban, una vez y otra vez.Buscaron y buscaron y se hizo de noche.
Cuando Garbancito pudo oírlos, les gritaba:
-¡Estoy aquí, en la barriga del buey donde no nieva, ni llueve!,pero nadie lo oía.Hasta que una de las veces, sus padres estaban tan cerca del buey que pudieron oírlo.Entonces, ataron al buey y le dieron mucho de comer y esperaron a que echara una cagada, a ver si así salía Garbancito.Primero, el buey, se tiró un pequeño pedete, luego uno tan grande como un trueno y por fin hizo una enorme caca y así pudo salir Garbancito.Como había un río cerca, sus padres lo lavaron muy bien, soltaron al buey que con la emoción se les había olvidado que estaba el pobre atado y todos volvieron a casa felices y contentos.
miércoles, 3 de junio de 2015
jueves, 7 de mayo de 2015
Una forma de jugar era la de poner dos niños las manos como las de la foto para que otro se sentara encima, se agarrara a nuestros cuellos y llevarlo de un sitio a otro.A veces, hacíamos carreras, para ver quien llegaba antes, otras, la usábamos para montar a quien estuviera cansado.
Se solía acompañar, aunque no siempre, con la siguiente retahila o canción:
"El sillón de la reina, que nunca se peina;
un día se peinó, y el sillón se rompió".
Al decir "se rompió", soltábamos las manos, cayéndose el niño, si no iba bien agarrado a nuestro cuello.Había más de una caída, pues también, de forma involuntaria, se soltaban nuestras manos porque sudaran, por cansancio, etc.
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